4 jun 2015






IT  O COMO TENER MEJOR SABOR CUANDO TIENES MIEDO


Afuera llueve mientras el viento azota las ventanas de la casa, es un miércoles de un mes marciano de un año olvidado por el calendario, la luz arremete con desaparecer, las bombillas titilan con su sonido de insecto artificial, soy parte del club de los perdedores y en este momento estoy en las tierras baldías al sur de derry,  una ciudad que me apetece embrujada por el ansia voraz de un ente siniestro como sideral, sin edad sin remordimiento, que me acecha bajo cada cama y escalón oscuro, bajo cada alcantarilla y sifón por donde pueda reptar, por donde pueda atraparnos y alimentarse para luego invernar por 27 largos años…

Un libro con 1256 páginas contada de forma épica con tres líneas temporales, siete personajes principales, una ciudad embrujada, un monstruo voraz que es el culpable de la extinción de los  dinosaurios y la desaparición y asesinato de más de dos mil personas bajo la irrisoria forma de un payaso,  bajo un marco cultural de una ciudad donde aparentemente nunca  pasa nada destacable, un coctel explosivo que podría volarle la tapa de los sesos al lector mas incauto.

Stephen  King publica  it o (eso) en 1986 basándose en sus propias historias  (¿o nuestra historias colectivas de nuestra niñez?) y a el asesino múltiple  jhon Wayne gacy conocido como pogo, el cual asesino a 33 personas mientras hacía servicios como payaso en fiestas de niños.





It o (eso) explora de forma quirúrgica la niñez de un grupo de jóvenes que conforman una pandilla ( o más bien grupo de refugio anti bullying) llamados los perdedores y su batalla contra el payaso y las consecuencias 27 años después .
Cada perfil esta creado perfectamente con sus ansiedades y miedos para  que tanto nosotros   (lectores –testigos)  como it (cazador-omnipresente) sepamos de antemano que puede ocurrir al estar solos o en la oscuridad.




Stephen King nos envuelve en su maraña de hechos históricos como cotidianos en una ciudad tan maligna como el antagonista, pobreza  alcoholismo machismo mutismo desempleo  racismo analfabetismo incesto asesinato impunidad, un caldo de emociones  y situaciones bizarras que será propicio para el despertar de la bestia de la cual seremos alimento.

It tuvo su adaptación cinematográfica por allá en 1990  por tommy lee Wallace y curiosamente fue un blockbuster internacional  y puso ante la mesa una nueva fobia a nivel mundial , la coulrofobia (miedo a los payasos) desgraciadamente la adaptación no logra ser ni siquiera el veinte por ciento de contundente al libro y erróneamente se masifica el payaso mas no la historia apasionante del libro, así que si están cerca a la película alejensen lo más pronto posible, y revisa debajo de tu cama o dentro del closet antes de irte a dormir, porque el payaso pennywisse podría estar ahí con sus globos esperándote y recuerda

…acá todos flotannnnnnnnnnnnn…….








P***  PAYASO

3 jun 2015

MAD MAX RETROSPECTIVA DE UN POST-APOCALIPSIS







Cuando inició la moda de llevar a la pantalla grande los remakes de las películas que la mayoría vimos en la década de los ochentas y noventas, se nos viene a la cabeza de forma rápida y casi instantánea de que será un total éxito debido a la grandeza que hoy en día nos da los efectos especiales en  3D y 4D.

Pero, hasta que punto puede la industria cinematográfica o el monstruo "Hollywoodense" manipular y casi manosear lo que hasta el momento para nosotros ha sido una total reliquia ¿?
O será que acaso ya nos acostumbramos a consumir la chatarra que nos pueden ofrecer y digerir sin refutación alguna ¿?

En este caso traeré a colación el remake de Mad Max “Furia en el camino”… Tal vez algunos de nosotros tuvimos la dicha de ver cuando estaba recién salida del horno, la joya cinematográfica que nos trajo George Miller en los ochentas, en la cual vimos a un joven e incítateme Gibson.

Fue muy gratificante ver cómo la visión de un maduro Director nos traslado a un mundo semi-futurista, en el cual se nos enseño que a veces es necesario actuar por nuestra propia cuenta y tomar la justicia en nuestras manos.

Y tal fue su éxito, que aquella visión Australiana se convirtió en una trilogía arqueológica con la secuela de Mad Max “El guerreo del camino”, y Mad Max “Mas allá de la cúpula del trueno”…

Trasladémonos a nuestra época actual… Año 2015, de nuevo George Miller trae a nuestro tiempo lo que podría ser un remake de la ya conocida trilogía del guerrero del camino… Pero la sorpresa que muchos nos llevamos al verla fue que no se trababa del remake que esperábamos y suponíamos, para mi esta fue una cuarta entrega de la saga que ya conocía.

Puede decirse que la película cuenta con buenos efectos especiales, y ver de nuevos la mutación de los vehículos en especial de la tracto cisterna fue espectacular… los paisajes post apocalípticos conservaron la misma esencia que los de la versión original… Observar como encarnaron a un nuevo Mad Max en la piel de Tom Hardy y una coprotagonista en la de Charlize theron no fue del todo mala y que los personajes que se nos mostraron en la película, dejo ver el tipo de imaginación del Director, que para mi contó con mi gusto y aprecio.

Pero lo mas importante en cualquier película debe ser su guion, su historia, su nudo… Y desafortunadamente para mi concepto, esta cuarta entrega tuvo carencia de eso que nos atrapara y nos invadiera como una metástasis por todo el cuerpo.

No se puede negar que sus escenas y secuencias son fantásticas y me causo mucha risa ver como en la caravana del villano “El inmortal Joe” se montara una especie de disco rodante, la cual llevaba un guitarrista alocado que expulsaba flamas de fuego a medida que tocaba su extraña guitarra.

Todo es aceptable y respetado, pero lo más importante es que nos pueda llenar a fondo y hacer que deseemos tener una nueva franquicia que nos nutra y alimente nuestra imaginación.

Pero ante todo no debemos menospreciar el trabajo que se atreven a realizar nuevamente los directores de antaño, no podemos olvidar que mientras exista la magia del cine, existirá en nuestras mentes esa oportunidad única de trasladarnos a mundos inimaginables, a situaciones descontroladas y fantasías irrefutables.


EN LA CALLE

Corría del ruido de las calles, de los abismos contaminantes, de los callejones y de los ladridos hambrientos de los perros.
No eran más de las 11 de la noche, y ya se encontraba en un mundo de colores y esencias, estaba totalmente drogado, perdido, desahuciado, no recuerda si quiera cómo era sentirse cuerdo. Percibía a donde quiera que fuese una especie de aroma, de ser, de sabor, de color, de sonrisa, en fin, algo particular; trastabillando y como pudo se sentó en la acera y esperó a que los ruidos se calmaran, a ver si así se ponía menos perturbado. Revisó los bolsillos de su jean oscuro, saco unas cuantas monedas y nada más, - Que asco- se dijo.
Se sentía húmedo, a pesar de que no había llovido, comenzó a tocar su cuerpo encontrándose inusualmente dolorido; la cara de extrañeza se hizo notar. Al fondo de la calle unos tacones entraron en escena *clac clac clac. Libremente saltaban de un lado a otro, como quien era feliz, inquieto, inoportuno.  

Cada vez que viene al recuerdo lo que consumió, la impaciencia se despierta, se hacen eternos cada uno de los suspiros, las estrellas vuelven a caerle en la cabeza y los ojos se desorbitan; con el impulso menos convincente intenta ponerse de pie y cae al suelo cuando tiene la intensión de correr, resultando con su espalda tocando el frío pavimento y viendo como el universo gira sobre su cabeza.  Empieza a sonar un chasquido. Al levantar levemente la cabeza observa que alguien rompe su gabán, despedaza el jean, y empieza a desgarrar su carne, lentamente le consume, la droga hace que ese dolor sea placentero, empieza a lanzar sonrisas inquietas, sus manos se empuñan y golpean el suelo, su columna en forma curvilínea intenta retorcerse; entre los azares de su frenesí percibe como es observado por unos ojos inmensos que le hacen sentir efervescencia en el pecho, en el estómago, en donde le desgarran. Es un completo baño de espuma y burbujas.
Esa mirada encarnizada no fue lo único que llamó su atención, la boca atiborrada e impregnada de carne y lo que pareciese jugo de uva daban impresión de un hambre insaciable, sus mejillas estaban rellenas de él, sus ojos evidenciaban con brillos y luces el cómo le disfrutaba, como  convulsionaba de placer. No podía ponerse de pie, el peso de su cuerpo lo tiene atorado.  Introducía lentamente sus manos al bolsillo, monedas, nada más. Hasta que se libera aprovechando que aquella fémina invasora, de rostro divinamente diseñado, de cabello largo y mirada infernal, reflejando un orgasmo en sus ojos caía desahuciada.
Se levanta como puede, ahora le zumban los oídos, trata de correr, aún consciente de que se quedó atrás parte de él.  Unos pasos más adelante cae, se desploma. De rostro al suelo… desfallece. *silencio*

Minutos u horas después abre los ojos, y mueve sus dedos húmedos, coordina, ahora un pie, bien, ahora la boca desdibujando una sonrisa, bien, bueno un brazo, bien; se pasó el efecto, totalmente, se sentía limpio, alejarse fue suficiente o dormir, o morir fue lo que limpió sus venas. Pero en principio correr tanto como podía, bastó; igualmente esa droga no era para siempre, aunque le dejo indefenso, lo justo para ser devorado a tientas.
Esa paz… no era suficiente, no estaba bien, el hecho de que moviera su cuerpo no dice nada, el sueño ya no era suficiente, y esa paz… ¡era insoportable! En definitiva, era adicto, incoherente, insaciable, masoquista.
Corría tanto como podía, el sonido de los tacones no estaba, las calles habían quedado en silencio, y los perros… al parecer dormían, todo daba vueltas sobre su cabeza, ahora no sólo el universo, si no la ciudad entera; corrió tanto como pudo, el vaho de su boca dejaba una largo rastro a su paso, de un lado a otro, entre tantos callejones sin salida en donde recuperaba por unos segundos el aliento, hasta que ahí estaba, lista, sumisa, precisa, con cabello oscuro, labios rojos, sonrisa ancestral, infalible, expectante,  queriendo ser consumida, por las venas, por los ojos, por la boca, como fuese necesario.  Toma un último aliento y corre en un impulso inhumano, y si… volvió a drogarse,  la consumió como mejor sabía hacerlo… Le hizo el amor.